tuve un sueño.
Soñé
que sonreías
al mirarme.
Que tus besos
eran nuevos
y
tus caricias
inauguraban
rincones desconocidos
de mi piel.
Que tus brazos
me acogían
con ternura
mientras
hablabas dulcemente
en un mundo
sin problemas,
con las estrellas como techo
y
la arena como lecho.
Que tras bailar
un baile imaginario
siguiendo el compás
de nuestros corazones
y
el ritmo de esa canción
que siempre tarareabas,
te abría la puerta
para que entraras
y
habitaras
mi cuerpo
dejando de ser dos,
porque en mi sueño
la aritmética se equivoca,
y
pasábamos a ser uno.
Pero a las siete en punto,
como siempre,
desperté.
Tú no sonreías.
En pie seguía
el muro de silencio
y
distancia
levantado
obedeciendo tus órdenes,
mantenido
siguiendo tus deseos.
Porque ya no me besas.
No recuerdo tus abrazos
ni caricias.
Y la puerta de mi sexo
sigue cerrada
porque tú has robado la llave
y yo,
no deseo forzarla.
Photo "Moon Blessings " by Marta Orlowska

No hay comentarios:
Publicar un comentario