Photo "Tulip". 1984, by Robert Mapplethope

Photo by Lissy Larichcia
"Me doy a mi misma buenos consejos pero rara vez los sigo"...
Lewis Carrol "Alice in Wonderland"

viernes, 6 de noviembre de 2015

"GOTAS DE SANGRE" (M.A.M.)

No te pedí permiso.
Ni tan siquiera, se me ocurrió.
Siempre había deseado ser madre y
por eso ahora estás aquí.

Al principio, me envíabas 
pequeños mensajes, 
en forma de gotas de sangre,
que yo no quise interpretar.

Obedecí ciegamente.
Durante meses, no me moví.
Anhelaba que crecieras, 
que te movieras dentro de mí.

Tu llegada fue fácil pero,
cuando te pusieron sobre mi pecho y
levantaste la cabeza supe, en ese instante
lo equivocada que estaba.

A pesar de no llorar, tu mirada era triste.
No tuve tiempo de más, enseguida te llevaron.
Esperé en mi cama, noticias sobre tu estado.
"Su hijo no puede vivir", me contaron.

En este instante estás aquí, diminuto, entre mis brazos.
Tu pequeño corazón no tiene fuerza o,
tal vez, no tiene ganas de latir.
Ahora ya sé qué significaban aquellas gotas de sangre.





jueves, 5 de noviembre de 2015

"MI SOLEDAD" (M.A.M.)

Como hace la sombra
con mi cuerpo,
mi soledad y yo
nos hacemos compañía.

Ambas habitamos
el mismo piso destartalado,
con caricias perdidas, por un lado y
corazones deshabitados, por otro.

Compartimos lágrimas y tristezas,
abandonos y esperas y
nos aconsejamos sobre amores y dedichas
tiempos pasados y sueños rotos.

En ocasiones, compartimos sofá,
y charlamos, una junto a la otra,
de lo que pudo haber sido y no fue,
de lo que ambas rompimos, sin saber por qué.

A veces, mi soledad y yo recibimos visitas
concurridas y no deseadas,
de antiguos amigos y sus reproches,
de antiguos amantes y sus mentiras.

Hoy, mi soledad me ha confesado
que se ha cansado de mí,
que ha encontrado otro cuerpo y
que me deja, completamente sola.









    Fotografía: Murad Osmann

"LA HORA PERFECTA" (M.A.M.)

Nos despertamos abrazados.
No sabemos qué hora es pero,
qué importa, si tú y yo estamos juntos
frente a frente, en nuestra cama.

Nos miramos y, sin decir palabra,
ya sabemos qué deseamos.
Me sonríes. Susurras cálidas palabras,
que se convierten en cosquillas, en mi oído.

Sobrevuelas mi cuerpo con tus manos
El aleteo de tus dedos sobre mi espalda
provoca el despertar de todos mis sentidos,
y, a media voz te digo, "deseo más".

Siento tu respiración en mi nuca,
como un soplo suave y apacible que 
revuelve mi pelo sobre la almohada.
Mis gemidos me delatan.

Nuestros besos se confunden
en el fragor de los abrazos y
las caricias se diluyen en el roce
cuerpo a cuerpo.

Tus piernas y mis piernas,
cuatro miembros que hacen uno y
tus brazos y mis brazos,
tras bailar se convierten en un nudo.

"Quiero más, deseo más", me dices.
"Yo también", te respondo.
Pero es pronto. El reloj marca las cinco
de la tarde, una hora perfecta para recomenzar a amarnos.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

" NO SE PUEDE HACER NADA" (M.A.M.)

¿Por qué esa seriedad en sus gestos?.
¿Por qué esos nervios en sus órdenes?.
"No se puede hacer nada" escucho pero,
¿de quién hablan?.

La noche anterior nos habíamos amado pero,
uno de mis comentarios a destiempo
te enfureció con denuedo.
"¡Otra vez!", gritaste,"¡tu maldita inseguridad!"

Creo que me invadieron los celos.
Algo que dijiste, los desató.
No tuve tiempo de saber si podían ser reales,
cuando ya te habías marchado.

Apenas tengo recuerdos de lo sucedido después.
Un mal día, otro de tantos. 
Soledad en mi cuarto de baño.
Ansiedad desbocada, llanto.

Después de tu marcha, tras un portazo,
llegó el silencio más terrible,
seguido de una incertidumbre
hiriente como un cuchillo.

Terribles pensamientos
rumiaban en mi mente.
Solo quería dormir,
no quería pensar, ni soñar con fantasmas.

Abrí el agua de la bañera,
caliente, muy caliente.
Ni tan siquiera me desvestí
cuando ya estaba dentro.

Creo recordar un estuche,
azul adamascado, que 
en su interior guardaba
la solución a mi desdicha.

Esta vez, no me tembló el pulso.
Un corte en mi muñeca izquierda
recto, estrecho y profundo, muy profundo.
Seguidamente, un sueño muy dulce.

"No se puede hacer nada".
"¿Pero no véis que estoy aquí?" grito, pero nadie me escucha.
Al abrirse la puerta te veo, serio, cabizbajo.
Entras al quirófano y me abrazas, susurrando, "¿por qué?, yo te amaba".



"POESÍA INMEDIATA" (M.A.M.)

Esta mañana desayunamos en la cama. Bebimos de nuestros besos y nuestras caricias nos alimentaron.




martes, 3 de noviembre de 2015

"LIBERADA" (M.A.M.)

Para que haya paz
no puedo hablar, 
no puedo pensar,
no puedo opinar.

Eres el dueño
de mi tiempo y
el señor feudal
de mi voz.

Eres el amo
de mi conciencia y
el propietario
de mis sueños.

Ansío romper
mis oníricas cadenas
y soltar lastre
para poder escapar.

Quiero volar
sin calcular la altura de mi vuelo
quiero hablar
sin medir la repercusión de mi voz.

Deseo reír
libre de impuestos prejuicios
y llorar
sin temor a  reproches.

Anhelo ser la propietaria
de mis deseos,
ser la inquilina
de mi propio cuerpo.

Ya desnuda de ataduras,
logro escapar de tus gritos y
consigo resguardarme de tus ojos
para que no vuelvan a atraparme.

Por todo ello, corro
sin mirar atrás
pues no quiero convertirme
en tu particular estatua de sal.



"POEMA ENTRE DOS" (M.A.M.)

Entre beso y verso
un suspiro al blanco papel y
una caricia en el pelo 
junto a la primera palabra.


Te sonrío, pensativa.
Me miras mientras escribo
usando tu pecho como mesa y
tus piernas como asiento.


Entre tu piel y mi pelo,
una metáfora.
Entre tu cuello y mi boca,
un punto y coma.

Entre tus ojos y mis manos,
signos de admiración.
Entre tu espalda y mi vientre,
una dulce interrogación.

Tu mirada ilumina
el trazado de mi mano y
el rozar de tu piel me inspira
si mi mente queda en blanco.

Tus dedos, soñadores
sugieren adjetivos alados
para que yo ponga fin
al poema que ambos imaginamos.







"YA NO" (M. A. M.)

Y ahí estás, frente a mí, expectante. Y aquí estoy, frente a ti, atiborrada de experiencias que me impiden avanzar. Debería dejarme llevar, ...