domingo, 26 de marzo de 2017

"NUEVAS SENSACIONES" ( M.A.M.)



Esta noche,
abrí la puerta de mi habitación
y
ante mí
una cama grande, fría como escarcha,
enderezada su estructura
a martillazos
gracias al esfuerzo de un amante
al que no amé
y al que no quise darle tiempo
para acostunbrarme a él.
Fue un fin de semana
libre de cuerpo,
pero no de mente.
Se lió a martillazos
con el canapé
en una estúpida demostración de fuerza
que, particularmente, me pareció ridícula.
Una vez enderezado,
le invité a marcharse de mi casa.
Me resultan patéticas
las demostraciones de fuerza,
ya sea física
o
mental.
Me situé frente a la cama
y,
por un momento,
me dió lástima.
Ha conocido tiempos de risas
besos,
de caricias
y cabriolas en el aire.
Pero todos esos ya son fantasmas.
Yo misma les expulsé al Averno.
Cogí un sinfín de mantas
que
ubiqué
justo en el centro
de aquel gélido colchón.
Sin levantar el edredón,
repté hasta mi nuevo mundo de mantas
donde
descubrí
un sinfín de sensaciones
en forma de suaves lanas
de cachemire,
telas aterciopeladas,
mantas de mohair
que fueron tomando forma,
alrededor de mi desnudo cuerpo.
Unas me acariciaban,
otras escalaban por mi espalda
y, el terciopelo abrió las puertas
para penetrar en mi interior,
enlazando partes desconocidas para mí.
Finas hebras de hilo
jugueteaban en mis pechos y luego,
ascendían, a mis lóbulos,
donde se demoraban un tienpo impreciso.
Algún botón golpeó con la fuerza perfecta
para que de mi boca escapara un gemido.
Ya no tenía frío,
había olvidado a todos y a todo.
Esta noche regresaré a mi cama,
junto a mi nuevo mundo de mantas.



viernes, 24 de marzo de 2017

"VIVIR SIN MIEDO" (M.A.M.)

Tengo miedo.
Me desnudo,
lentamente,
ante un espejo
en el que veo
reflejado
mi interior,
confundido
desordenado,
enredado,
incoherente.
Y no,
no puedo culpar
a nadie.
Ni a aquel
que
me convirtió
en su espuela,
esa que golpeaba
cuando montaba
sobre mí,
cubriendo mi espalda
de
responsabilidades,
decisiones,
tareas y cargas,
esas que él no asumió,
esas que él hizo mías.
Ni a ese
con quien
creí encontrar
mi libertad
y
lo que hallé
fue a un hombre
sin crecer,
a un niño
que
convirtió
sus caprichos
en mis obligaciones.
Y menos a ti,
que
te abrí mis puertas
de par en par
para que me poblaras
sin permiso,
que
te ofrecí las llaves
del cofre
de mis sentimientos
y
lo hiciste tuyo,
tras robármelos todos,
uno a uno,
que
te supliqué
que
no me dejaras
porque
creí en tus palabras
esas que repetían,
una y otra vez,
que sin ti
yo
no era nada.
Toda la culpa es mía.
Si mi interior fuera frío
y
me permitiera mantener
las distancias,
si fuera capaz
de vivir sin amar,
si no buscase,
desesperada,
que
alguien me salvara
del caos
que me habita,
ese que me ahoga cuando me siento sola,
el que me oprime,
hasta dejarme sin respiración,
podría vivir
sin miedo
a nada,
sin miedo
a nadie
y,
sobre todo,
sin miedo
de mí.

Fotografía autor desconocido.

jueves, 23 de marzo de 2017

"TAL VEZ NO SEPA AMAR" (M.A.M.)

Quizá
sea yo
quien no sepa amar.
Tal vez,
soy yo
la excepción,
la anomalía,
en un mundo
de
personas
que no aman como yo
y,
¿por qué la equivocada
no voy a ser yo?.
Ya estoy cansada
de amar
siguiendo
las normas establecidas,
siempre sujetas
a un horario prefijado,
a unas parcelas delimitadas,
a unos patrones establecidos.
Yo quiero amar 
como me dictan las reglas
de mi corazón
que,
de no usar,
tengo acumuladas
en diferentes partes de mi cuerpo,
enredadas en el pelo,
acumuladas en el cuello,
amontonadas en mis clavículas,
donde se resguardan,
apelotonadas en mi boca
y
en mi sexo.
Yo no se amar
con discrección,
con cuidado,
con recelo.
Si amo,
anhelo despertar con aquel al que amo,
sin problemas de conciencia,
sin silencios,
ni secretos.
Amo
sin pudor,
con vehemencia,
excesiva,
entregándome hasta las últimas consecuencias.
Acaso sea éste el problema.
Como yo,
solo aman los locos
pero, tal vez,
yo sea uno de ellos
y, por ese motivo,
no tengo cabida
en este mundo de cuerdos
racionales,
que se mueven por dinero,
dejando la vida a un lado
y yo no quiero formar parte
de una lista 
organizada
y
planificada
en la que ya se me ha asignado
un número determinado 
que, tristemente,
jamás es el primero.

Photo by Michelle Brea





"MALDITO TIEMPO" (M.A.M.)

Porque no te veo
estoy
así.
Tiempo,
maldito tiempo.
Nunca ha sido mi aliado
porque
es incierto
que todo lo cure,
porque
es cierto
que discurre
dilatándose lentamente
cuando deseo que vuele
para pasar
a correr como la luz
cuando ansío que pare.
Porque no te veo
cuando deseo verte.
Porque te veo
cuando el tiempo lo establece,
tu tiempo,
no el mío.
Porque
cuando estamos juntos,
las agujas del reloj
parecen enloquecidas
y
se apresuran,
acelerándose cada vez más.
Y odio
esa escasez de tiempo
que
se ríe de nosotros
cuando,
asombrados,
nos preguntamos
cómo es posible que ya tengamos
que
marcharnos.
Porque no te veo
cuando
las palabras se apelotonan
en mi garganta,
jugando con las lágrimas
que no desean salir
pero, al final, salen
e
inundan mis manos
cegando mis ojos,
o
cuando mi cuerpo pequeño
tiene frío
y
tiembla
aunque me acurruque
bajo cien mantas.
Por todo ello
estoy así.
Amando
un pedazo de ti,
ese que me prestas
cuando
tienes tiempo.
Desconociendo
el resto de ti,
ese que se esconde
a cada instante.
Porque
te veo y no te veo,
te hablo y no me escuchas.
Porque, ahora, mi vida
se mueve
siguiendo las pautas
que marca
tu tiempo,
ese del que dispones
para mí,
sin preocuparte
del que yo dispongo
para ti.

Photo by Dragan Todorović


miércoles, 22 de marzo de 2017

"MI SOFÁ"(M.A.M.)

Y siento
como me encojo,
me pliego,
abrazando mis piernas
con mis brazos,
introduciendo
mi cabeza
en la primera oquedad
que
encuentre.
Porque
ya no soporto más
el disfraz
de dura,
de fuerte.
Y me siento pequeña,
muy pequeña
y tengo frío
y añoro unos brazos
que
me acojan
no solo
el día que el calendario marque.
¿Acaso soy una egoísta
por deser que me abracen
sin fecha, ni hora establecida?.
Porque,
desde hace meses,
duermo en el sofá del salón,
donde mi espalda,
queda protegida por la curvatura
de su respaldo,
porque mi cama está desnuda
y, en ella,
me pierdo
ni tan siquiera me encuentro a mí misma.
E imagino que el sofá
es un hombre
que
me acoge,
que
desea cada noche
que
me recueste dentro de él
y,
cuando cierros los ojos,
puedo imaginar,
que me rodea con su cuerpo,
porque me desea,
porque para él no existe el tiempo
y
yo puedo estar junto a él
cuando me puede el sueño,
sin temor a mis pesadillas,
porque sé
que me defenderá
con su tapizado de piel marrón,
ya envejecida,
pero curtida en muchas guerras ganadas.
Mi sofá siempre está ahí,
todas las noches,
esperándome
sin poner nunguna traba,
independiente de
los días, el tiempo, las horas.

Proto by Jason Travis

martes, 21 de marzo de 2017

"NI UNA TREGUA" (M.A.M.)

Hoy ha regresado,
sí, ella,
la tristeza.
Y
estoy harta
de su estrategia,
ese concederme
pequeñas treguas
para que yo,
estúpida,
me ilusione
y
llegue a creer
que
todo ha pasado
que, por fin,
voy a vivir,
ya no feliz,
pero, al menos,
en sosiego,
en calma,
ilusionada.
Pero,
en un instante
se ha desbaratado todo,
como siempre ocurre.
Por un lado,
reproches e insultos
que
no entiendo
porque
salen como disparos
de la boca de alguien
en cuyo corazón
deben
estar agazapados
desde siempre
y
me destroza,
rompiéndome en pedazos,
otra vez
y así toda una vida.
Por otro lado,
fantasmas de hace años,
enquistados
en mi corazón,
idealizados
en mis entrañas,
que
toman de nuevo vida
para volver a hacer
daño,
haciendo uso
del arma que más temo,
el silencio
que no es más que
el poder del menosprecio.
Y,
mi presente,
que la maldita tristeza
manipula a su antojo,
como siempre
porque
nunca he dejado de ser
una marioneta
manejada a su antojo,
porque
siempre me he sentido
un gorrión recién nacido
abandonado en su nido,
sola
y
desubicada
sin saber
dónde ir.

Photo by Sarah Tranor


lunes, 20 de marzo de 2017

"UN DÍA A LA SEMANA" (M.A.M.)

Estoy cansada.
Ayer, nos encontramos.
Era el día,
el único día,
un día a la semana.
Pero
estaba cansada.
Y te miro
y
quiero convencerme.
Porque
eres bueno,
porque
quiero creer
que
no mientes
cuando dices
que
me amas.
¿Sabes que nadie
había utilizado
ese verbo
conmigo?.
El verbo amar.
Y tú dices
que
crees en mis palabras
cuando
digo que te quiero
porque, lo siento,
yo no sé utilizar
el otro verbo,
el verbo amar.
Pero sigo cansada.
Un día a la semana.
Porque
no lo entiendo.
Porque
estoy en una edad
en la que,
al fin,
sé qué deseo
y
estoy segura
de
qué detesto.
Y
me duele
ser mujer
de
un día a la semana
porque
soy libre,
porque
no tengo nada que esconder,
porque
querría escuchar cómo dices
"te amo",
no en una habitación
en la que estamos
solos,
tú y yo,
si no
en medio de un tumulto,
sin pudor,
sin vergüenza,
sin decoro, ni recato,
a voz en grito.
Porque estoy cansada
de ser
mujer
de un día a la semana.

Photo by

"NUEVAS SENSACIONES" ( M.A.M.)

Esta noche, abrí la puerta de mi habitación y ante mí una cama grande, fría como escarcha, enderezada su estructura a martillazos gracias al...